Jessica Rabbit

Muchos días me encuentro a hombres que dicen no poder enfrentarse a mí. Han leído y releído mi blog y lo que de mí se dice, han leído lo que pongo en los foros y por último se encuentran conmigo en un chat o me escriben un privado. Lo desearían pero a la vez les causa inquietud.
Después de tiempo sabiendo de mí, una idea ha ido desarrollándose en sus cabezas, MaríaG ha ido creciendo y ahora se encuentran con una mujer de fantasía a la que no saben por dónde meter mano.
Esa María está bien para ensoñaciones pero al plantearse meterla en la cama todos los fantasmas salen a relucir y se hace un bocado demasiado grande. 

Me temo que esa María no se corresponde con la verdadera MaríaG. El personaje tiene mucho de tigresa, de mujer fatal, inagotable amazona. Es producto de la proyección de nuestros deseos y está en la cabeza de cada uno tuneada a su gusto. Por eso cada vez me gusta más hacer la comparación con los dibujos animados y fundamentalmente con Jessica Rabbit. Ese pedazo de dibu descomunal, esa mujer que rebosa sensualidad por todas sus curvas, quita al hipo. Pero claro, si intentamos buscar una mujer de carne y hueso con sus características, lamentablemente nos encontraríamos ante un adefesio.

Cuando abro la puerta del apartamento o cuando llamo al timbre de un domicilio estoy nerviosa. Desconozco qué me voy a encontrar al otro lado, no sé qué clase de hombre me espera. Y normalmente él al encontrarse cara a cara conmigo también está nervioso, sus dudas son las mismas que las mías, salvo que él ya ha visto sobre mí. Me aproximo a cada cita sin hacer un planing de cómo transcurrirá, tampoco me imagino quién está al otro lado del teléfono. De esta manera relajo la expectación y puedo dedicarme a disfrutar de la persona que aparece enfrente.
Y me sorprendo a mí misma disfrutando en circunstancias tan variadas y con hombres tan diferentes. Lo mismo me llama un chico muy tímido o uno que nunca ha estado con nadie, una chica o un hombre que por problemas físicos nunca encontró novia o un muchacho hecho un adonis, ejecutivos con mucha prisa, en fin, un poco de todo. Y yo no salto desde el armario queriendo devorarlos ni procuro mostrarles mis conocimientos sobre el kamasutra. Porque cada situación requiere una entrega distinta y puedo ser una tigresa o una linda gatita, según prefieras.
Por supuesto, vivo experiencias de lo más intensas y morbosas. ¿Son las mejores?

 

Quizás o no tiene por qué.

Yo no soy mala, es que me han dibujado así

 

 

 

Publicado 2-06-2009, Texto recuperado de mi blog censurado

Deja un comentario

600073770

ESASCHICAS.COM

Este espacio lo he buscado para contaros cómo he llegado a ser puta, mis vivencias, mi intensa vida sexual. En fin, todo lo que no le puedo contar a cualquiera.

MariaG sexo natural, tu puta en Madrid