{"id":645,"date":"2012-05-20T23:51:12","date_gmt":"2012-05-20T19:51:12","guid":{"rendered":"http:\/\/mariag.org\/?p=645"},"modified":"2012-05-20T23:54:05","modified_gmt":"2012-05-20T19:54:05","slug":"el-primer-club-de-lucia-cruz","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/mariag.org\/?p=645","title":{"rendered":"Aqu\u00ed o follamos todas o la puta al r\u00edo"},"content":{"rendered":"<h1>Me llam\u00f3 ayer. Era la relaciones p\u00fablicas de un club. Me plante\u00f3 la posibilidad de ir al d\u00eda siguiente por la tarde, habr\u00eda un espect\u00e1culo, mucha animaci\u00f3n y necesitar\u00edan refuerzos para contentar a todos los caballeros asistentes. Si lo requer\u00eda, me enviar\u00eda un chofer. La invitaci\u00f3n era extensiva a mi amiga Luc\u00eda Cruz.<\/h1>\n<h1>Por el momento iba a pens\u00e1rmelo.<\/h1>\n<h1>Conocer el sitio, ver chicas, sumergirme en el ambiente de club, pod\u00edamos pasar una tarde muy divertida. Despu\u00e9s de colgar el tel\u00e9fono, me sumerg\u00ed en la vor\u00e1gine del d\u00eda y no volv\u00ed a pensar en ello. As\u00ed que me pillo de improviso la nueva llamada de esta ma\u00f1ana. No ten\u00eda ning\u00fan plan concreto para por la tarde y le pregunt\u00e9 si pod\u00edamos ir las dos y que nos acompa\u00f1ar\u00eda mi marido. Disimul\u00f3 muy bien su sorpresa, dijo un \u201cpor supuesto\u201d\u00a0 jovial y quedamos en vernos unas horas m\u00e1s tarde.<\/h1>\n<h1>\u00c9l no se sorprendi\u00f3, muy bien me conoce. Pero ella se puso como un flan. No se esperaba nada as\u00ed. Ser\u00eda la primera vez que iba a conocer a profesionales de las de verdad, no como mis amigas y yo, profesionales de las de trabajo a destajo, clubs de carretera y lo que haga falta. Nada sab\u00edamos sobre la concreci\u00f3n de lo que all\u00ed encontrar\u00edamos pero pod\u00eda suponer por donde andar\u00eda la cosa. Metimos en una bolsa de viaje cuatro cosas y con los vaqueros y la cara lavada nos plantamos all\u00ed.<\/h1>\n<h1>Todo estaba nuevo y relimpio, el club por un lado, el hotel por otro. En las plantas inferiores, las habitaciones de las chicas y las superiores para ocuparlas con los clientes. La recepci\u00f3n con sus s\u00e1banas limpias de a 3 higi\u00e9nicos euros. Un letrero en la puerta con los horarios de las comidas. Y media docena de se\u00f1ores en camiseta que iban y ven\u00edan de un lado a otro llevando cosas, portando herramienta, transportando vituallas. Parece que poco tiempo hac\u00eda que hab\u00eda sido inaugurado.<\/h1>\n<h1>Con una habitaci\u00f3n para cada chica, aquello ten\u00eda pinta de ser confortable. Abrimos la bolsa y nos preparamos. Luc\u00eda se sent\u00eda m\u00e1s c\u00f3moda con su vestido favorito, uno de cuadros, muy cuco, \u00a0de tirantes, \u00a0sus braguitas de algod\u00f3n y una coleta bien alta; en cualquier caso una imagen muy poco frecuente en estos lares. Yo ser\u00eda m\u00e1s cl\u00e1sica, cors\u00e9, encajes, ligueros, plumas, negro y oro, tac\u00f3n de aguja, melena suelta. La imagen de las rameras de otro siglo rondaba mi imaginaci\u00f3n al elegir la ropa.<\/h1>\n<h1>Cerramos la puerta detr\u00e1s y recorrimos un infinito pasillo hasta que la m\u00fasica pachanguera nos envolvi\u00f3. Abrimos las cortinas y penetramos en la penumbra. Mar\u00eda nos mostr\u00f3 las instalaciones mientras nos amenizaba con chascarrillos, muy animada, aqu\u00ed el comedor, aqu\u00ed el \u201cchupa-rapit\u201d, por aqu\u00ed a las habitaciones. Las copas, los precios, el esquema com\u00fan.<\/h1>\n<h1>Luc\u00eda no pod\u00eda cerrar la boca. Segu\u00eda tr\u00e9mula y sonre\u00eda con una mezcla de inocencia y picard\u00eda.<\/h1>\n<h1>Fue ella la primera que detect\u00f3 aquel tremendo trasero. Dos grupos de chicas bien diferenciados nos miraban de reojo. Primero simplemente nos quedamos en la barra. Mientras coment\u00e1bamos la jugada, yo me iba fijando en aquellas mujeres. Ahora eran todo sonrisas entre ellas, dentro de un rato, cuando fueran apareciendo los hombres, se desmembrar\u00edan por parejas e iniciar\u00edan la guerra.<\/h1>\n<h1>Al rato de estar sentadita en la barra, Mar\u00eda me regal\u00f3 un rato de ch\u00e1chara. No me pude sustraer y le pregunt\u00e9 si ella tambi\u00e9n trabajaba. Dando gracias a Dios por haber dejado este trabajo me dijo que no, que hab\u00eda conseguido cerrar esa etapa de su vida. Ella hab\u00eda montado una casa muy bonita, con un mont\u00f3n de chicas, para ganar mucho dinero pero ya no hab\u00eda aguantado m\u00e1s. Pensaba que era un trabajo asqueroso. Y coment\u00f3 m\u00e1s sobre la repulsi\u00f3n que le daba que le pidieran un d\u00faplex y otra serie de lindezas. Antes de que tuviera que irse, le dije que esperaba que no les hablara as\u00ed a todas las chicas porque m\u00e1s bien parec\u00eda una forma de desanimarlas. Me mir\u00f3 como si yo fuera un marciano, cualquier posibilidad de ver la prostituci\u00f3n como algo gustoso era para ella, simplemente, inconcebible. Me qued\u00e9 apoyada en la barra con un vaso de agua delante, contemplando el panorama.<\/h1>\n<h1>Resultaba inc\u00f3modo estar all\u00ed siendo observada, as\u00ed que tom\u00e9 la iniciativa y me acerqu\u00e9 al grupo m\u00e1s nutrido. Me present\u00e9, todas me dieron dos besos y dejaron que mi mano se posara, una tras otra, en su cintura. Dominicanas de edades diversas. La m\u00e1s joven, rondaba los 25, con un precioso cuerpo estilizado y rasgos con pinceladas orientales.<\/h1>\n<h1>De la mayor, nadie dir\u00eda que pasaba de los cuarenta, con una sonrisa entregada y manos peque\u00f1as. Una mulata de trenzas largas con un escote como para perderse en \u00e9l y labios carnosos. Con su bonito cuerpo, aquella rubia mostraba \u00a0cansancio s\u00f3lo en los ojos. Leona de melena negra al viento, ojos negros, piel tostada y un vestido que no disimulaba sus curvas.<\/h1>\n<h1>Todas hablaban de sus familias, de cu\u00e1ntos hijos y c\u00f3mo, de cocina, cualquier cosa para matar el tedio. La una estaba casada y le dec\u00eda al marido que cuidaba unos ni\u00f1os trabajando como interna; otra volv\u00eda todos los d\u00edas a casa para estar con su familia; una quer\u00eda ahorrar para mandarle dinero a su madre que estaba all\u00e1, en su pa\u00eds. Salieron varios temas curiosos, una de ellas mencion\u00f3 el griego y, salvo una que alguna vez lo hab\u00eda hecho y que le dol\u00eda, todas dec\u00edan que eso no se hace con un cliente. Les pregunt\u00e9 si alguna de las chicas del local le gustaban las mujeres. Todas se re\u00edan, claro que s\u00ed, todas podr\u00edan subir con un cliente, \u201cmientras me lo haga a m\u00ed y yo no tenga que hacer nada\u201d. Pero al decir que no, que no preguntaba por un show sino por algo real, con sexo de verdad, dijeron que no, pusieron cara de asco y me preguntaron si yo no ser\u00eda tortillera. Me re\u00eda a carcajadas.<\/h1>\n<h1>Les present\u00e9 a Luc\u00eda. Todas se admiraban de su tierna edad, dec\u00edan que les recordaba a sus hijas. Todas le preguntaban qu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed.<\/h1>\n<h1>Dej\u00e9 que ella se valiera por s\u00ed misma y me acerqu\u00e9 primero a las colombianas y despu\u00e9s a las rumanas. Lo que no pod\u00eda suponer es que, en mi ausencia se la iban a llevar a un aparte. Como gallinas cluecas corrieron a un supuesto socorro. La premisa que todas esgrimieron es que yo era su madam y que la extorsionaba. Ninguna quiso o\u00edr como mi pupila se defend\u00eda y afirmaba estar ah\u00ed de forma voluntaria. Pero cuando dejaron de creerla fue cuando dijo que le gustaba el sexo y la prostituci\u00f3n. ESO NO es admisible. Se puede ser puta, pero hay que ser decente y NO puedes disfrutar con ESO.<\/h1>\n<h1>La escusa estaba servida. Y las gatas afilaron sus colmillos. En alg\u00fan momento entrar\u00edan clientes y nosotras ser\u00edamos una competencia dura. Dos espa\u00f1olas guapas, de buen tipo, muy p\u00edcaras, provocando la lascivia de los hombres con nuestros besos.<\/h1>\n<h1>No era la primera vez que me encontraba con \u00e9ste tipo de envidias femeninas. Durante los d\u00edas que pas\u00e9 en otro club tuve que aguantarme cuando el encargado me llam\u00f3 al orden porque vest\u00eda con poca decencia. Era la que m\u00e1s ropa llevaba puesta de las doscientas chicas del local.<\/h1>\n<h1>Ning\u00fan caballero nos hab\u00eda honrado con su presencia hasta el momento de la cena. Pasamos en el primer turno, con los nervios ambas hab\u00edamos dejado el yantar para otro momento y ahora necesit\u00e1bamos reponernos.<\/h1>\n<h1>Hab\u00eda cambiado la actitud de la relaciones. Me acerqu\u00e9 a una de las mulatas para hacerle un comentario, nada de importancia. Ella se interpuso y dijo que no, que con sus chicas no. No entend\u00eda muy bien a qu\u00e9 se refer\u00eda pero empezaba a sospechar. Si las fijas del lugar iban con el cuento a la encargada, nadie se pondr\u00eda de nuestra parte. Para la propiedad ser\u00eda m\u00e1s importante tener a las chicas que all\u00ed se alojan contentas, al fin y al cabo son ellas las que sostienen el negocio.<\/h1>\n<h1>Fue extra\u00f1o, todas hab\u00edan desaparecido. El primer cliente y nadie las avis\u00f3 para que fueran al sal\u00f3n. Luc\u00eda se escond\u00eda detr\u00e1s de m\u00ed. Le susurr\u00e9 \u201c\u00a1venga! \u00a1G\u00e1nate el pan!\u201d pero\u00a0 salvo acercase un poco, colocarse entre los dos, nada m\u00e1s ocurri\u00f3. Me re\u00ed, le ped\u00ed disculpas al cliente, era su primera vez all\u00ed y era muy t\u00edmida.<\/h1>\n<h1>Luego entraron dos m\u00e1s y despu\u00e9s otros dos. Luc\u00eda se estaba animando. Comenc\u00e9 a besarla, como mi amante, como a mi novia y ella afloj\u00f3 los miembros, relaj\u00f3 el talle y me mir\u00f3 sonriente.<\/h1>\n<h1>Y est\u00e1bamos terminando de cerrar el trato antes de subir con ellos. Al otro lado de la barra la encargada, muy seria, hablaba con mi marido. Intu\u00ed lo que pasaba y ambas, cogidas de la mano, salimos de la sala sin despedirnos de nadie.<\/h1>\n<h1>Lo hab\u00edan conseguido, dos lobas menos para repartir la carnaza.<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me llam\u00f3 ayer. Era la relaciones p\u00fablicas de un club. Me plante\u00f3 la posibilidad de ir al d\u00eda siguiente por la tarde, habr\u00eda un espect\u00e1culo, mucha animaci\u00f3n y necesitar\u00edan refuerzos para contentar a todos los caballeros asistentes. Si lo requer\u00eda, me enviar\u00eda un chofer. La invitaci\u00f3n era extensiva a mi amiga Luc\u00eda Cruz. 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