{"id":445,"date":"2011-03-21T06:30:02","date_gmt":"2011-03-21T02:30:02","guid":{"rendered":"http:\/\/mariag.org\/?p=445"},"modified":"2011-06-03T06:32:20","modified_gmt":"2011-06-03T02:32:20","slug":"445","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/mariag.org\/?p=445","title":{"rendered":"Cuando el morbo es la ternura"},"content":{"rendered":"<h1>Dado que \u00faltimamente me piden el \u00abm\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda\u00bb, lo m\u00e1s imaginativo, lo menos visto, he hecho una peque\u00f1a reflexi\u00f3n sobre el particular:&nbsp;<\/p>\n<p>Llamaron insistentemente al timbre.<br \/>\nNunca abro si no espero a nadie, mir\u00e9 por el telefonillo y me result\u00f3 familiar su cara. No ten\u00eda mi tel\u00e9fono, lo hab\u00eda perdido, pero recordaba d\u00f3nde me hab\u00eda visto en otra ocasi\u00f3n.<br \/>\nTen\u00eda sesenta y pico a\u00f1os y llevaba m\u00e1s de catorce a\u00f1os visitando a la misma chica. Ahora me comentaba pesaroso que ella ya no le recib\u00eda, sab\u00eda que ella sigue trabajando y ya no le abre la puerta. Pero \u00e9l necesitaba esa cercan\u00eda, una relaci\u00f3n estable (si as\u00ed se puede denominar la que se establece con una profesional), con una mujer cari\u00f1osa, que le haga sentir deseado y querido como no lo siente habitualmente en su cama.<\/p>\n<p>Aquel coronel retirado no deseaba sexo como tal. Nos tumbamos en la cama, me pidi\u00f3 que cerrara los ojos y fue recorriendo mi cuerpo con sus dedos, sin desvestirme. Hac\u00eda muy poco que se hab\u00eda quedado viudo y quer\u00eda sentirse vivo de nuevo, sentir una presencia en su cama.<\/p>\n<p>No ha sido el \u00fanico nost\u00e1lgico que ha necesitado el contacto de un cuerpo, el calor de una mujer. En todos los casos soy yo la que me estremezco, me emociono, vibro.<\/p>\n<p>Son muchos los que entran por mi puerta asustados, temblorosos, despu\u00e9s de d\u00edas deseando un encuentro, o a\u00f1os sin conocer mujer. Puede que sea la primera visita a una se\u00f1orita de compa\u00f1\u00eda o el primer acceso a una chica en toda su vida. O, simplemente algo largamente anhelado.<\/p>\n<p>Hay quien me trata como una reina, me agasaja y complace, regala mis o\u00eddos, me sonroja. Gustan del sexo calmo e intenso, disfrutan de la reivindicaci\u00f3n del acercamiento que llamamos \u00abmisionero\u00bb, para as\u00ed mirarse en los ojos de la que comparte su lecho.<\/p>\n<p>Algunos hombres me desarman, gustan de acariciarme entera, besarme todo el cuerpo, buscarme. Ante \u00e9sto no puedo permanecer indiferente, mi cuerpo reacciona y mi mente vuela a parajes placenteros y calmos. Hacen que me retuerza de placer. Me conquistan sin necesidad de buscar las sensaciones l\u00edmite, me deleitan con su ternura y eso es precisamente lo que le da morbo al encuentro.<\/p>\n<p>Y no soy la \u00fanica que experimento fuertes sensaciones con besos apasionados. Otras profesionales me confiesan sus gustos, sus impresiones. Los pezones de una, las rodillas de la otra, la nuca de la tercera. Y en oriente he encontrado el s\u00fammum, las mujeres p\u00fablicas contratan hombres elegantes, educados que las cortejan, las llevan a buenos restaurantes, a bailar y las acompa\u00f1an cortesmente.<\/p>\n<p>La ternura, m\u00e1s que el morbo extremo, puede ser, en algunas ocasiones lo que nos deleite. Hasta que el contraste y la ocasi\u00f3n vuelvan a llevarnos al filo del l\u00edmite&#8230; \u00a1o no!<\/h1>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dado que \u00faltimamente me piden el \u00abm\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda\u00bb, lo m\u00e1s imaginativo, lo menos visto, he hecho una peque\u00f1a reflexi\u00f3n sobre el particular:&nbsp; Llamaron insistentemente al timbre. Nunca abro si no espero a nadie, mir\u00e9 por el telefonillo y me result\u00f3 familiar su cara. 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