{"id":283,"date":"2009-08-16T04:02:32","date_gmt":"2009-08-16T00:02:32","guid":{"rendered":"http:\/\/mariag.org\/?p=283"},"modified":"2011-06-03T05:52:56","modified_gmt":"2011-06-03T01:52:56","slug":"la-idea-de-ir-a-un-club-el-dia-definitivo-v","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/mariag.org\/?p=283","title":{"rendered":"La idea de ir a un club: el d\u00eda definitivo (V)"},"content":{"rendered":"<h1>Estaba realmente sorprendida por c\u00f3mo estaba trascurriendo mi estancia en ese club. Por el momento no hab\u00eda ido mal pero era consciente de que todos los d\u00edas decenas de chicas no trabajaban y eso les hac\u00eda bajar al d\u00eda siguiente con la necesidad de pescar algo para, al menos, poder pagar su alojamiento. Ese d\u00eda tampoco iba a tener el apoyo de mi marido, no le ver\u00eda hasta que regresara a casa al final de la noche.&nbsp;<\/p>\n<p>Quer\u00eda ser una m\u00e1s, vivir como cualquiera de mis compa\u00f1eras, as\u00ed que aquel d\u00eda no llev\u00e9 ni un euro en el monedero. Que hab\u00eda elegido un mal d\u00eda lo constat\u00e9 horas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 al cuarto me sobresalt\u00e9, hab\u00eda una chica, lo cierto es que ya me estaba acostumbrando a eso de no tener que compartir cama. Era una veintea\u00f1era dominicana de cuerpo longil\u00edneo y piel cobriza.<br \/>\nDec\u00eda que hab\u00eda encontrado trabajo y que dejar\u00eda el club en unos d\u00edas. Prefer\u00eda vivir dentro de la ciudad, alquilarse una habitacioncita independiente y desplazarse hasta la casa de citas cuando as\u00ed lo acordara. Dediqu\u00e9 un largo rato a observar c\u00f3mo se desvest\u00eda, la salida de la ducha, su forma de maquillarse, la manera despreocupada con la que andaba medio desnuda por la habitaci\u00f3n. Era una belleza incapaz de dejarte indiferente y yo no era de piedra. Con la entrepierna inquieta me prepar\u00e9 yo tambi\u00e9n para bajar.<\/p>\n<p>Ser\u00edan las 17:10 h y un cliente solitario daba peque\u00f1os sorbos a su consumici\u00f3n. Se le acercaban chicas, una tras otra todas las presentes y a ninguna le hac\u00eda excesivo caso. Yo no iba a ser menos y me acerqu\u00e9 zalamera. Ni me dej\u00f3 abrir el pico, directamente me ofreci\u00f3 20\u20ac menos de la tarifa habitual y yo simplemente me disculp\u00e9.<\/p>\n<p>Llegaron dos chicos, se medio recostaron sobre la barra y centraron su atenci\u00f3n en la tele: aquella tarde hab\u00eda futbol. La mayor parte de las chicas permaneci\u00f3 inmovil ante la nueva presencia. Alguna despistada m\u00e1s y yo nos fuimos acercando. Con una chica en cada mano uno de ellos segu\u00eda mirando la pantalla sin disimulo. El otro entabl\u00f3 conversaci\u00f3n conmigo; la verdad, no ten\u00eda nada mejor que hacer pero me incomodaba su actitud.<br \/>\nParec\u00eda que aquellos dos pollos hab\u00edan venido a ser los gallos del corral mientras se tomaban una copa viendo el partido y a su alrededor esperaban encontrar a todas las gallinitas encantadas de que se las metiera mano. Mientras no entr\u00f3 nadie m\u00e1s me lo tom\u00e9 yo tambi\u00e9n como un entretenimiento y de paso procur\u00e9 tocar algun pandero.<\/p>\n<p>El solitario ah\u00ed segu\u00eda, en el mismo sitio que una hora hora antes. Me acerqu\u00e9 y el tio repiti\u00f3 la jugada, esta vez ofreciendo 40\u20ac menos. !Qu\u00e9 cabr\u00f3n! Me alej\u00e9 con una sonrisa de incredulidad en los labios.<\/p>\n<p>Ciertamente hab\u00eda poco movimiento, seguro que el partido manten\u00eda absortos en sus casas a los clientes de club. Camino de las cuatro horas desde la apertura, todos mis intentos hab\u00edan sido fallidos. Empezaba a impacientarme, esa noche ten\u00eda que pagar la habitaci\u00f3n as\u00ed que no pod\u00eda irme del local sin haber hecho, al menos, un cliente. Cada vez m\u00e1s chicas llegaban, se sentaban en grupitos y mascaban chicle, la insatisfacci\u00f3n general era manifiesta.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed continuaba con otra copa delante aquel tipo. Esta vez se me escap\u00f3 una carcajada al o\u00edr su oferta, era absolutamente pat\u00e9tico.<\/p>\n<p>Pasadas las doce de la noche comenz\u00f3 aquello a animarse. De pronto me fij\u00e9 en un revuelo de chicas alrededor de un joven apuesto. Parec\u00eda que algo pasaba. Al acercarme intentaba ver qui\u00e9n era aquel que provocaba semejante alteraci\u00f3n del personal femenino pero me era imposible, ellas me lo tapaban. Al principio no le reconoc\u00ed as\u00ed que pregunt\u00e9 a una de las chicas .<\/p>\n<p>No cab\u00eda duda, las personas p\u00fablicas siempre levantan expectaci\u00f3n. La verdad es que el chico era una monada y los gorilas que le acompa\u00f1aban me daban morbo. Pero esperaba a una chica en concreto, el resto no ten\u00edamos nada que hacer.<\/p>\n<p>La mujer m\u00e1s bella de aquel recinto miraba como yo el enjambre. Rusa, rubia de piel planca, alta y tirando a delgada, hablaba a la perfecci\u00f3n castellano. Ella era matrona en su pa\u00eds pero al llegar aqu\u00ed tuvo problemas con la convalidaci\u00f3n del t\u00edtulo hasta que dej\u00f3 por imposible ejercer en su profesi\u00f3n y opt\u00f3 por esta otra carrera. Hicimos buenas migas, eramos de la misma edad y con gustos parecidos. Pero ella s\u00f3lo estar\u00eda alli un d\u00eda m\u00e1s, luego regresar\u00eda a la Ciudad Condal donde llevaba una vida aparentemente normal.<\/p>\n<p>Hab\u00eda dejado, con la conversaci\u00f3n,de prestarle atenci\u00f3n a la sala, as\u00ed que cuando volv\u00ed a mirar encontr\u00e9 una docena de hombres nuevos. Estaba un poco tensa, tuve que hacer un esfuerzo por relajarme y acercarme a ellos sin pretensiones, simplemente a charlar un poco con cada uno.<br \/>\nDos apenas se dirig\u00edan la palabra, contemplaban el espect\u00e1culo con ojos como platos.<br \/>\nEra su primera vez en aquel sitio. Estaban fascindos por la visi\u00f3n de semejantes cuerpos casi desnudos y al alcance de sus manos pero s\u00f3lo una cosa les causaba disgusto, quer\u00edan producto nacional. Yo siempre habr\u00eda pensado que las ex\u00f3ticas eran las m\u00e1s deseadas pero ya estaba comprobando que a muchos hombres el producto del terru\u00f1o les tira m\u00e1s.<br \/>\nContinu\u00e9 la vuelta, observ\u00e9 a todos y regres\u00e9 con mis paisanos. entonces, sin preguntar nada m\u00e1s, cogi\u00f3 mi mano y me pidi\u00f3 subir. Hac\u00eda tiempo ya que cenicienta hab\u00eda regresado a casa, cuando inaugur\u00e9 mi noche.<br \/>\nAquel hombre me fue desvistiendo pausadamente, recorr\u00eda mi cuerpo con la boca, usaba sus dedos cual si fuesen sus ojos. No dejaba de repetir lo bello que le parec\u00eda mi cuerpo, lo sedoso de la piel, la firmeza de mis nalgas,&#8230; Me abandon\u00e9 en sus brazos y me encontr\u00e9 vibrando de placer entrelazados nuestros cuerpos. Me deshac\u00eda con sus caricias.<br \/>\nNo dejaba de hablarme al o\u00eddo mientras me montaba con desenfreno. Me manejaba como a una peonza d\u00e1ndome la vuelta a su antojo. Primero una vez y luego otra, ni \u00e9l se cre\u00eda que una tercera fuera posible antes de caer derrengados, los cuerpos juntos, en aquella cama. Algo as\u00ed no ocurre todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 al cabo de un rato a la recepci\u00f3n, entregu\u00e9 mi ganacia del d\u00eda para pagar mi alojamiento y me fui a casa. Aquello hab\u00eda sido demasiado intenso para buscar nada m\u00e1s que los brazos de mi hombre.<\/p>\n<p>Definitivamente este no es el medio de hacer de puta con el que yo me siento a gusto.<br \/>\nPrefiero la puerta cerrada, la sorpresa del cliente que va a llegar.<\/h1>\n<h1>Prefiero, un d\u00eda cualquiera, trabajar o no pero nunca tener que trabajar. Prefiero desear el momento del encuentro, prepararlo y luego gustarlo.<\/h1>\n<h1>Prefiero que sea \u00e9l el que me elija sin necesidad de inportunarle cuando se toma una copa, ni competir con otras que te miran con ansiedad y recelo pensando que les vas a robar su pieza.<br \/>\nEse es mi juego, el morbo, la sorpresa, la fantas\u00eda.<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Publicado el 16 de Agosto de 2009, Texto recuperado\u00a0 de mi blog censurado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estaba realmente sorprendida por c\u00f3mo estaba trascurriendo mi estancia en ese club. Por el momento no hab\u00eda ido mal pero era consciente de que todos los d\u00edas decenas de chicas no trabajaban y eso les hac\u00eda bajar al d\u00eda siguiente con la necesidad de pescar algo para, al menos, poder pagar su alojamiento. 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