{"id":231,"date":"2009-06-29T03:58:36","date_gmt":"2009-06-28T23:58:36","guid":{"rendered":"http:\/\/mariag.org\/?p=231"},"modified":"2011-06-03T05:50:14","modified_gmt":"2011-06-03T01:50:14","slug":"la-idea-de-ir-a-un-club-el-segundo-dia-iii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/mariag.org\/?p=231","title":{"rendered":"La idea de ir a un club. El segundo d\u00eda (III)"},"content":{"rendered":"<h1>Ese d\u00eda me hab\u00eda puesto especialmente sexi. No entend\u00eda el porqu\u00e9 de la ausencia de ciertas prendas en el vestuario femenino de aquel lugar. Yo no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de abandonar el uso de medias ni ligueros y aquel d\u00eda le a\u00f1ad\u00ed un deshabill\u00e9 especialmente sugerente. A\u00fan as\u00ed iba m\u00e1s vestida que la mayor\u00eda de mis colegas.&nbsp;<\/p>\n<p>Puntual a las 17:00h, me dispuse a acomodarme en una banquetita esquinada a contemplar c\u00f3mo evolucionaba el p\u00fablico. Salud\u00e9 a una de las pocas que ya estaban en sus puestos. Me mir\u00f3 con severidad, era la rumana ajada y lo que me dijo no pude por menos que tom\u00e1rmelo a pitorreo: \u00abel encargado te va a rega\u00f1ar porque llevas poca ropa\u00bb. \u00bfEl encargado? La \u00fanica vez que lo hab\u00eda visto hab\u00eda sido meses atr\u00e1s cuando no quer\u00eda dejarme subir con una chica, siendo yo clienta. No llevaba un gran escote, ten\u00eda todas mis partes pudendas tapaditas, los ligueros asomaban, s\u00f3lo iba un poco entallada, aunque, claro est\u00e1, no con ropa para salir a la calle (dudo que el resto de putas exhiban sus conjuntitos cuando salieran de paseo). Total, absolutamente adecuado para mi oficio. Lo m\u00e1s llamativo era que en comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s, yo luc\u00eda casi discreta.<\/p>\n<p>Y as\u00ed lo entendieron los clientes, que no me dejaban descansar ni un segundo. En una de mis idas y venidas, (y con sospechosa prontitud tras la observaci\u00f3n de mi poco amigable compa\u00f1era), vino hacia m\u00ed el mencionado encargado y me pidi\u00f3 que le acompa\u00f1ara al despacho. Fui tratada verbalmente de una manera que no habr\u00eda tolerado en otra situaci\u00f3n, ejerciendo mi profesi\u00f3n habitual, desenvolviendome en el papel de mujer de \u00e9xito y consideraci\u00f3n social que representaba en mi vida cotidiana. Las palabras finales fueron algo as\u00ed como -\u00aby si no te gusta, coges tus cosas y te vas\u00bb.<br \/>\nCada vez que tragaba saliva me sab\u00eda a hiel.<br \/>\nApretaba los dientes, intentaba serenarme, pero de mi boca no sal\u00edan las palabras deseadas.<br \/>\nSal\u00ed del despacho, a punto de las l\u00e1grimas por mi orgullo herido. Necesitaba calmarme un poco. Llam\u00e9 a mi marido que estaba abajo esperando mi regreso, para m\u00ed sola era un bocado demasiado grande.<br \/>\nNos sentamos y pasados unos segundos empec\u00e9 a analizar mis motivaciones para estar all\u00ed, el gusto por esta aventura, nuestro juego. En otro trabajo mi criterio es respetado, se valora mi labor, mi consejo es tenido en cuenta. Jam\u00e1s hab\u00eda sido tratada as\u00ed.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 en raz\u00f3n, cualquier mujer que tuviera que alimentar a su familia, ante aquellas palabras hubiera bajado las orejas y acatado. Yo no iba a ser m\u00e1s que nadie. Y en cuanto al morbo de ser y sentirme una puta m\u00e1s en un club, no pod\u00eda romper la baraja cuando las cartas no marcasen el juego id\u00edlico propuesto por mi imaginaci\u00f3n<br \/>\nMe puse en pie y con paso decidido enfil\u00e9 hacia aquel tipo. Me disculp\u00e9, afirmando que no volver\u00eda a ocurrir, que descuidara. La sonrisa triunfal asom\u00f3 en su rostro y paradojicamente, una vaga excitaci\u00f3n recorri\u00f3 mi cuerpo y mi \u00e1nimo.<\/p>\n<p>De acuerdo, bajar\u00eda en traje de noche.<br \/>\nY este nuevo modelito tuvo igual aceptaci\u00f3n que el primero.<br \/>\nAquella noche iba de sorpresas.<\/p>\n<p>Hab\u00eda pelado la pava con dos mujeronas espl\u00e9ndidas, de colombia, una sobre todo con unas curvas de v\u00e9rtigo. Me las top\u00e9 en un rato de descanso. Empezaron a hablar de lo mal que estaba el trabajo y no quise contradecirlas. Entonces, una de ellas sac\u00f3 una bolsita y comenz\u00f3 a agitarla cual abanico, golpeando r\u00edtmicamente su otra mano. Nunca lo hab\u00eda visto, desconoc\u00eda si aquello era mucho o poco, s\u00f3lo sab\u00eda que era caro. Me llevaron a un rinconcito de la barra lateral y all\u00ed terminaron su perorata sobre si la \u00fanica manera de trabajar era con \u00e9sto, muchos clientes era lo que buscaban, que no hac\u00eda falta que yo me metiera nada, s\u00f3lo ten\u00eda que disimular o bien, un poco no hace da\u00f1o.<br \/>\nAnte mi negativa esgrim\u00edan argumentos tales como que a los \u00abloquitos\u00bb, como ellas los llamaban , no se les pon\u00eda y era un trabajo f\u00e1cil, s\u00f3lo chupar; adem\u00e1s sol\u00edan subir con varias chicas, invitaban a copas, daban la tarjeta de cr\u00e9dito y pagaban m\u00e1s horas de las que recordaban haber contratado. Total, para ellas eran los mejores clientes, un chollo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda explicarles que yo realmente quer\u00eda trabajar,entregarme a aquellos desconocidos, darles y recibir placer con todas mis fuerzas? Nuestros conceptos de las cosas eran tan dispares que ni me molest\u00e9 en argumentar. Les d\u00ed las gracias y declin\u00e9 la invitaci\u00f3n. Ahora se me hac\u00eda la luz sobre el significado de las primeras palabras que intercambi\u00e9 con aquel se\u00f1or el d\u00eda anterior.<\/p>\n<p>No hab\u00eda terminado de recuperarme cuando me acerco a un joven bien parecido. \u00c9l sonr\u00ede, toma ambas manos entre las suyas y me espeta con sarcasmo: -\u00abTu con estas manos&#8230; friegas escaleras verdad bonita?\u00bb \u00bfPero es que todo el mundo se ha vuelto loco aqu\u00ed?! Me dio la risa y me march\u00e9 a cenar algo.<\/h1>\n<p>Texto publicado el 29-06-2009, recuperado de mi blog censurado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ese d\u00eda me hab\u00eda puesto especialmente sexi. No entend\u00eda el porqu\u00e9 de la ausencia de ciertas prendas en el vestuario femenino de aquel lugar. Yo no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de abandonar el uso de medias ni ligueros y aquel d\u00eda le a\u00f1ad\u00ed un deshabill\u00e9 especialmente sugerente. 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