{"id":1552,"date":"2021-08-07T23:08:32","date_gmt":"2021-08-07T19:08:32","guid":{"rendered":"http:\/\/mariag.org\/?p=1552"},"modified":"2021-08-07T23:08:32","modified_gmt":"2021-08-07T19:08:32","slug":"todos-los-caminos-llevan-a-roma","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/mariag.org\/?p=1552","title":{"rendered":"Todos los caminos llevan a Roma"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00eda sido una corta excursi\u00f3n, un d\u00eda en ora provincia, un d\u00eda de intenso sexo. Ahora tocaba el regreso, de la cama de aquella casita de Soria al mismo autob\u00fas que me hab\u00eda conducido por la ma\u00f1ana. Lo de que era el mismo lo descubr\u00ed al ir a embarcar, cuando le di al\u00a0 conductor el billete y me dijo \u00abel 22, la ni\u00f1a bonita\u00bb, volv\u00ed a re\u00edr, eso mismo me hab\u00eda dicho por la ma\u00f1ana temprano al partir desde Madrid y me sac\u00f3 los colores comentando que no hab\u00eda olvidado mi risa. Con mucha gracieta me anim\u00f3 a sentarme delante, estaba aquello bastante despejado y a nadie importar\u00eda mi cambio de ubicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me puse c\u00f3moda, sub\u00ed las piernas al asiento contiguo dejando asomar mis pies por el pasillo y recost\u00e1ndome me dispuse a escribir una entrada en mi blog, ten\u00eda unas horas por delante y ninguna distracci\u00f3n. Pero la cosa se iba a complicar un poco, casi sin darme cuenta, mientras las im\u00e1genes de lo ocurrido se iban volcando en mi pluma, mi mano se desliz\u00f3 por encima de las medias, por debajo de las inexistentes bragas y la humedad, que estaba ya apareciendo, le fue dando m\u00e1s br\u00edo a las descripciones de aquel taxi.<\/p>\n<p>Acalorada, a penas hab\u00eda llegado a mitad del relato, par\u00e9 para dar un sorbo y me cruc\u00e9 con su mirada. No estaba pensado aquello para su solaz pero no puse recato en guardarme del retrovisor, ni de posibles miradas por el rabillo del ojo de aquel simp\u00e1tico autobusero. Ah\u00ed empec\u00e9 a ser verdaderamente consciente de lo que llevaba un rato ocurriendo y de que no era el \u00fanico espectador pues, al otro lado del pasillo, tambi\u00e9n hab\u00eda ojos, manos\u00a0 y unos pantalones.<\/p>\n<p>Mis dedos siguieron movi\u00e9ndose, en el tel\u00e9fono y entre mis piernas, solo que ahora iba m\u00e1s despacio, baj\u00e9 una pierna al suelo, ahora me estaba mostrando con todo el placer de ver como una de sus manos abandonaba de vez en cuando el volante y apretaba aquel bulto, apenas distinguible por la distancia entre ambos. Las frases caminaban m\u00e1s lentas pero se acompa\u00f1aron de un aroma de hembra excitada y de un leve chapoteo; mis dedos cada vez procuraban que mi respiraci\u00f3n estuviera m\u00e1s agitada y yo me reten\u00eda, quer\u00eda terminar mi texto antes de agitarme hasta el \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos llegando cuando cerr\u00e9 la p\u00e1gina. Una de mis misiones hab\u00eda concluido pero ten\u00eda un inconmensurable calent\u00f3n. Me atus\u00e9 la ropa, prepar\u00e9 todo para descender y permit\u00ed que el pasaje me adelantara. Y al ponerme en pie qued\u00e9 delante del hombre que hab\u00eda entrevisto mi intimidad. No pens\u00e9, simplemente le pregunt\u00e9 si ten\u00eda mucha prisa, porque yo pod\u00eda demorarme un ratito, antes de bajar.<\/p>\n<p>Lo primero, su sorpresa, pregunt\u00f3 si era una broma y no cab\u00eda otra respuesta que reconocer que hab\u00eda venido todo el camino toc\u00e1ndome y que mi co\u00f1o estaba inquieto. Alguna frase m\u00e1s me hizo falta para convencerlo, eso y apretarme el pecho aguantando un tanto la respiraci\u00f3n. Yo no dispon\u00eda de ning\u00fan apartamento cercano y tampoco se trataba de ir a un hotel, el autob\u00fas pod\u00eda ser un sitio m\u00e1s que estimulante para un rato t\u00f3rrido.<\/p>\n<p>Primero deb\u00eda mover unos metros el veh\u00edculo, para dejarlo en el aparcamiento correspondiente de la Estaci\u00f3n de Autobuses y apagar las luces interiores. Me condujo a la parte trasera, a esas escalerillas que pueblan mi imaginaci\u00f3n y se sent\u00f3 en lo m\u00e1s alto. Yo estaba nerviosa, excitada. Me puse frente a \u00e9l, un escal\u00f3n por debajo y a trav\u00e9s de mi escote saqu\u00e9 mi generoso pecho. Sus manos fueron a tocarme, a amasar mis tetas, a recrearse en los pezones, echada hacia delante permit\u00ed que su lengua jugara a succionar, que me diera placer entreteni\u00e9ndose en besarlas.<\/p>\n<p>Cuando me quise dar cuenta estaba abri\u00e9ndose el pantal\u00f3n, asom\u00f3 entonces una bonita verga, tensa, puls\u00e1til, arrogante y no pude resistir la tentaci\u00f3n de ir a besarla, de recorrerla con mi lengua, aferrarla con mi mano, admirarme de su textura. Al inclinarme mis posaderas se vieron expuestas, le di una buena excusa para que su mano comenzara a investigarme, para que su asombro por la falta de unas braguitas pudorosas le llevara a navegar entre mis humedades. Sus dedos no me dieron pausa, me recorrieron, buscaron mis puntos d\u00e9biles, se introdujeron dentro de m\u00ed y comenzaron a bailar, a moverse en pos de mi placer. Y mientras mi boca agitaba su miembro. Ambos ahog\u00e1bamos gemidos y nos entreg\u00e1bamos apasionadamente.<\/p>\n<p>Alguno de los dos lo desencaden\u00f3, no s\u00e9 bien si su palpitar o los estremecimientos de mi interior. Yo no pod\u00eda gritar, \u00e9l no quiso hacerlo. Y un mar de contracciones c\u00e1lidas apareci\u00f3 en mi boca y todo el placer reservado a lo m\u00e1s \u00edntimo de la alcoba se derram\u00f3 por aquel autob\u00fas.<\/p>\n<p>A\u00fan agitada, me vest\u00ed. Entonces tom\u00e9 conciencia de que estaba en un lugar p\u00fablico, de que hab\u00eda c\u00e1maras de seguridad, de que decenas de viajeros esperaban su transporte a menos de diez metros de m\u00ed. Tarde, pero el rubor pobl\u00f3 mis mejillas.<\/p>\n<p>Agradec\u00ed su hospitalidad y le dej\u00e9 mi tel\u00e9fono, por si un d\u00eda, qui\u00e9n sabe, ten\u00eda un rato libre despu\u00e9s de desandar sus viajes por Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Besos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda sido una corta excursi\u00f3n, un d\u00eda en ora provincia, un d\u00eda de intenso sexo. Ahora tocaba el regreso, de la cama de aquella casita de Soria al mismo autob\u00fas que me hab\u00eda conducido por la ma\u00f1ana. Lo de que era el mismo lo descubr\u00ed al ir a embarcar, cuando le di al\u00a0 conductor el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-1552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-realidad-siempre-supera-la-ficcion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1552"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1554,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1552\/revisions\/1554"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/mariag.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}